En la pestaña Reparto en ruta decides hasta dónde llega el repartidor:
- El repartidor puede recibir los envases que el cliente debe
- Cuando el cliente le entrega vacíos de compras anteriores, el repartidor elige a qué venta se los rebaja y los sube al camión. Apagado, en la calle solo se canjean los vacíos de lo que compra en el momento.
- El repartidor puede cobrar deudas de dinero
- Le aparecen las ventas fiadas del cliente para cobrarlas en la misma pasada: elige a cuál le abona y cuánto, y puede cobrar una parte. Lo cobrado entra a SU cuadratura del día, en «Deudas cobradas el …» de ese día. Apagado, el fiado viejo se cobra solo desde el panel.
- Permitir ventas al debe en ruta
- Puede dejar una venta sin cobrar, o cobrada en parte: queda como deuda del cliente. Apagado, la venta en ruta exige el pago completo.
- Permitir ventas sin registrar al cliente
- Para el que le compra en la calle y no está en tu cartera.
- El repartidor puede llamar al cliente
- Le sale el botón de llamar en la parada de la ruta, en la hoja de la visita y en el pedido del día. Apagado, el botón no aparece en ninguna de las tres; navegar sigue igual.
- Los repartidores anotan sus gastos desde la app
- Registra en ruta lo que pagó de su bolsillo y su rendición lo descuenta sola. Apagado, los ingresa la oficina en Gastos.
- Los repartidores inician de a uno
- «Iniciar» es cuando declara que va camino a ese cliente — al cliente le llega «tu pedido va en camino» con el enlace para seguirlo. Encendido, tiene que terminar uno antes de empezar otro; apagado, marca dos o tres, que es como se trabaja de verdad.
Hay cosas que el repartidor no puede hacer nunca, y no son configurables: cancelar una venta, descontar, cambiar precios ni regalar el despacho. Esa línea es la que corta el fraude de «cobro y anulo».