Casi siempre es el mismo repartidor el que va al mismo sector. Por eso el sistema anota siempre quién le entregó a cada cliente, aunque no configures nada. En la pestaña Quién reparte decides si eso se usa:
- Cada cliente es de su repartidor
- Al crear una venta y elegir al cliente, viene puesto el repartidor que le entregó la última vez. Lo puedes cambiar ahí mismo, y también fijarlo tú en la ficha del cliente sin esperar la primera venta.
- Los pedidos que llegan solos ya salen con repartidor
- Lo que entra por WhatsApp o por la app del cliente nace asignado, en vez de quedar en Pendientes esperando que alguien lo reparta.
Asignar un pedido no le avisa nada al cliente ni le pasa por delante al repartidor de lo que esté haciendo: simplemente le aparece en su lista. El «tu pedido va en camino» sale cuando él toca Iniciar, y eso lo decide él.
¿Y el cliente que te compra por primera vez?
Ese todavía no tiene repartidor, así que el sistema le busca uno — pero solo si el pedido es para ahora. Mira, en este orden:
- Quién está trabajando
- Solo entran los que tienen puesto «Conectado» en su app y están dando señal. Al que guardó el teléfono no se le manda nada: el pedido saldría de Pendientes y no lo miraría nadie.
- Quién lleva lo que pidió
- Si cuentas el stock de las camionetas, se descarta al que no lo lleve arriba — contando lo que ya está comprometido con los otros clientes de su ruta. Si no cuentas el stock, este paso no existe.
- Y de esos, el más cercano
- Gana el que está más cerca de la dirección de entrega. Si no queda ninguno, el pedido va a Pendientes y lo repartes tú.
El pedido para mañana no se reparte solo. Dónde anda una camioneta hoy no dice nada de dónde va a andar mañana. Queda esperando, y cuando llega su hora —cuando el sistema lo suelta a la calle— recién ahí le busca repartidor, que es cuando sí se sabe quién anda por ahí.
Si el repartidor de siempre de un cliente ya no trabaja contigo, su pedido no se le manda igual: entra al mismo criterio de arriba, como si fuera un cliente nuevo.