Es la pantalla que se deja abierta todo el día. Muestra lo que todavía no termina: lo entregado y lo cancelado se va al historial y deja de estorbar.
La fila de arriba
- Pendientes
- Lo que está creado pero sin repartidor asignado. Es tu lista de tareas: nadie lo lleva todavía.
- Todos
- Todo lo que está en curso, de todos los repartidores, con los mismos pines que ven ellos en su teléfono: la R es un cliente de la ruta y la P un pedido, con el nombre al lado. Van sin número, porque cada repartidor tiene su propio orden: el número sale al tocar su nombre.
- Cada repartidor
- Toca su nombre y el mapa muestra solo lo suyo, igual que lo ve él en su teléfono: sus paradas con el número que les puso al ordenar su ruta —la R es un cliente de la ruta y la P un pedido—, con el nombre al lado, y dónde está él. Al costado del mapa hay dos botones: «Su orden», la línea del camino que armó y sus sectores, y «Por dónde anduvo», la línea de por dónde ya anduvo hoy, que se va dibujando mientras maneja; sus flechas dicen hacia dónde iba, y si en algún rato se quedó sin señal o cerró la app, se corta. Al lado de su nombre dice si va Conectado o Desconectado.
- En el teléfono
- Los nombres no caben en la fila: el botón del camión abre la lista de repartidores para elegir uno, y el de la caja muestra los productos que hay que entregar. Con un repartidor elegido y el stock de repartidores prendido, muestra también su stock, y lo que le falta sale en rojo.
Qué dice cada pedido
En el mapa, los pedidos se marcan con su estado: «En camino» es al que va en este momento, «Sigue» el que viene después en su orden, «Prioridad» el que marcaste como urgente y «Hoy no» el que dejaste fuera de la vuelta.
«En camino» lo declara el repartidor, deslizando en su app cuando arranca hacia ese cliente — no es lo mismo que «En reparto», que solo dice que el pedido ya tiene camión. Lo ves en tres lugares: el pin del mapa lleva una flechita, la lista lo marca en verde, y al abrir la venta dice a qué hora salió hacia allá.
Si prefieres verlo como lista, el botón de la esquina cambia el mapa por una lista buscable. Y el buscador de arriba encuentra por pedido, cliente o dirección.
Un pedido que se pasó de su hora dice «Atrasado» en rojo, junto a la hora que se le prometió al cliente. Lo mismo ve el repartidor en su app. No cambia nada más: el pedido sigue en su lugar del recorrido, para que se entregue apenas se pase por el sector en vez de quedar para el final.
«Dar prioridad» se lo resalta a su repartidor. Abre la venta y el botón la marca — el mismo botón que ya tenían las paradas de ruta. Él la ve al instante, con una estrella y su nombre arriba en la app, sin que nadie lo llame. No se le mueve de lugar: el orden de su ruta lo arma él, y él decide cuándo ir.
Con un repartidor elegido, la lista va en su orden: 1, 2, 3…, con los clientes de la ruta y los pedidos juntos, como los va a hacer él —es el mismo orden que él ve en su app, porque lo armó él—. Lo que le entró después de ordenar va al final, sin número, hasta que vuelva a ordenar; y lo ya visitado, al último.
En «Todos», arriba va lo que nadie tomó todavía y después lo de cada repartidor, del más nuevo al más viejo.
El punto verde dice una sola cosa: que él se declaró «Conectado» en su app, o sea disponible para recibir pedidos. Sigue verde aunque entre a un sótano o se quede sin señal — antes se apagaba solo a los tres minutos y parecía caído estando en plena calle—. Se apaga cuando él lo apaga.