Un revendedor —el repartidor independiente que te compra y revende por su cuenta— casi siempre llega con envases suyos: cien bidones, por ejemplo. Esos envases no son de tu empresa: tú solo los guardas. Su cuenta vive en la ficha del cliente, en Envases propios.
- Abre el cliente en Clientes y en Envases propios toca Movimiento.
- La primera vez: Registrar, el producto retornable, cuántos trae y en qué bodega quedan.
- Después, cada visita: Deja vacíos cuando trae y deja, Se lleva cuando retira de la bodega, y Rebajar si se le rompieron.
La ficha siempre dice cuántos tiene en total, cuántos están en cada bodega y cuántos anda trayendo. Historial muestra todo lo que ha dejado y llevado, con fecha y quién lo anotó.
La venta del mesón los usa sola. Cuando le vendes retornables, los vacíos que trae vuelven a su cuenta y los llenos que se lleva salen de sus envases guardados en esa bodega — sin anotar nada aparte. Solo si los suyos no alcanzan, el resto se presta o se cobra como con cualquier cliente.
Sus envases no se mezclan con los tuyos: la cuenta de vacíos de la empresa no cambia cuando él deja o se lleva los suyos. Y los topes son estrictos: no puede dejar más de los que anda trayendo ni llevarse más de los que tiene guardados — si consiguió envases nuevos, primero se le agregan con Registrar.