- Iniciar. Toca el camioncito —«Iniciar — voy en camino»— y desliza Desliza para iniciar. Al cliente le llega «tu pedido va en camino» con el enlace para seguirlo en el mapa. Si se equivocó, tiene Deshacer el inicio.
- Entregar. Al llegar, Entregar y confirma lo que dejó.
- Cobrar. Elige cómo le pagaron. Le salen las formas con las que trabajas tú —las mismas que elegiste en Ajustes → pestaña Pagos—, o Dividido o parcial si fue de a pedazos. Si escribe menos que el total, la app le dice «Confirmar — queda debiendo…»
Cobrarle lo que ya debía, en la misma pasada
Si el cliente le paga una venta vieja o le devuelve los vacíos que debía, la app pregunta «¿Qué te está pagando de lo que debía?» antes de cobrar: salen sus ventas con deuda, los envases se marcan y la plata se escribe —puede ser una parte—. Así cada cosa queda pegada a la venta que la dejó.
La plata que cobra entra a su cuadratura del día, en Deudas cobradas, y la hoja de cobro le dice cuánto tiene que recibir en total entre la venta y la deuda. Los vacíos suben a su camión.
Las dos cosas se encienden por separado en Ajustes → pestaña Reparto en ruta: recibir envases nace encendido y cobrar dinero, apagado.
Las acciones que salen hacia afuera —iniciar, entregar, cobrar— se confirman deslizando, no con un toque. Es a propósito: un botón en el bolsillo se aprieta solo, y un cobro mal marcado descuadra el día.
Lo que el repartidor NO puede hacer
Cancelar una venta, descontar, cambiar precios ni regalar el despacho. Eso es del panel, siempre.
Fiar y vender sin cliente registrado dependen de lo que tengas encendido en Ajustes → Reparto en ruta.