En la app, abajo de todo en el menú —las tres rayas de arriba a la izquierda—, está el botón con la antena: verde conectado, gris desconectado. Toca Conectarse y desliza Desliza para conectarte. Significa disponible para recibir pedidos, y solo eso.
Desconectado NO quiere decir que dejaste de verlo. La ubicación viaja igual: puede estar desconectado y su camioneta seguir moviéndose en tu mapa. Y desconectado se sigue trabajando — entrega lo que ya lleva y vende en la calle.
El punto verde del panel
En la lista de repartidores, el punto verde se prende cuando él se conectó, y por eso solo. Se queda verde hasta que él lo desconecte —o hasta que lo desconectes tú en Equipo, abriendo su ficha y tocando Desconectar—: un túnel, un subterráneo o el teléfono sin señal ya no lo apagan. Conectarlo tú no se puede: eso lo declara él, que es quien está en la calle.
Su camioneta en el mapa usa los mismos dos colores: verde conectado y café desconectado.
- No se conectó
- Está trabajando igual, pero se declaró no disponible: no le llegan pedidos automáticos.
- No le dio permiso de ubicación al teléfono
- Sale verde igual, pero su camioneta no aparece en el mapa. La app se lo pide al entrar; si lo rechazó, se arregla en los ajustes del teléfono.
- Sin señal
- Sigue verde y sigue guardando su trabajo; su posición se pone al día cuando vuelve la cobertura.
- Cerró la app del todo
- Sigue verde, pero deja de moverse en el mapa. Si ya no quieres mandarle pedidos, desconéctalo tú en Equipo: abre su ficha y toca Desconectar.
La app manda su posición solo cuando pasa algo: cuando se movió cien metros, cuando dobló una esquina, y cuando entrega. Nunca más de una vez cada treinta segundos, por rápido que vaya, y detenido no manda nada. No es un envío constante — así no le come la batería.