Entras con el correo y la clave que te dio tu empresa —no te registras tú— y lo primero es elegir tu ruta: «Elige tu ruta para empezar el recorrido.»
- Ves el mapa con tus clientes y, arriba, los pedidos del día en orden de recorrido. Si buscas uno, Buscar un punto del recorrido…
- En cada cliente tienes Navegar, que te abre Waze o Google Maps, y Llamar, que marca su teléfono —si tu empresa lo dejó puesto—.
- Vas marcando cada uno a medida que lo haces. Arriba siempre ves en cuál vas: «2/42»
El orden lo pone iGovy, y se rehace solo
Cada vez que te entra un pedido nuevo —y cada vez que entregas uno— se rehace el orden de lo que llevas encima, por calle real y saliendo de donde está tu camión en ese momento. El cliente al que ya dijiste que vas no se mueve de primero.
El pedido recién tomado se ve unos segundos al final de tu lista con la marca «Acomodando…» y salta solo a su lugar.
La estrella y el rojo. Un pedido con estrella es prioridad: tu jefe lo marcó y se te pone al frente. Uno en rojo con «Atrasado» se pasó de la hora que se le prometió al cliente — no se mueve de lugar, entrégalo apenas pases por el sector.
«Te queda de paso». Si camino al cliente que vas haciendo te pasa por delante otro pedido, la app te lo dice en una franja naranja. No te cambia el destino: solo te lo ofrece, y decides tú. Lo mide por calle, no en línea recta.
Funciona sin señal. Todo lo que anotas en la calle se guarda en tu teléfono y sube solo cuando vuelve internet. Mientras tanto, arriba ves una franja con cuántas cosas quedan por enviar; si la tocas, aparece el detalle y el botón Enviar ahora. No tienes que cerrar la app ni repetir nada.